La verdad de la milanesa (o su verdadera historia)

In En familia on

Aunque es un plato típicamente argentino, sus orígenes son disputados.


Es un clásico de la mesa argentina. Con papas fritas, con puré, con ensalada, en sándwich, con fideos, con arroz o en la más absoluta y exquisita soledad, la milanesa se come fuerte en nuestro país. Incluso hay estadística de respaldo: según el Primer Mapa del Consumo de Carne Vacuna en la Argentina, realizado por Gallup para el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina, el consumo de milanesa alcanzó un promedio de tres veces por semana por persona, durante los últimos años.

Sin embargo, no existe información que acredite sus orígenes en nuestro país, ni en ningún otro, por cierto. El hecho, es que no se sabe a ciencia exacta en dónde surgió la milanesa. Carina Perticone, semióloga especializada en cultura alimentaria, asegura que “un texto del siglo 18 de Pietro Verri, escritor y periodista italiano reconocido como un precursor del concepto de derechos humanos, cuenta que en pergaminos de la Edad Media aparecen descripciones de comidas que incluían carne con pan, aunque no queda claro a qué se refiere con pan si es rallado o como acompañamiento”.

Con todo, hoy los especialistas en historia gastronómica plantean la disyuntiva sobre sus orígenes entre Milán y Viena. “Muchas historias dicen que la cotoletta a la milanese es el principio remoto de nuestra milanesa, aunque elaborada con hueso y frita con manteca. Otros relatos también la vinculan con los escalopes vieneses que en preparación son más parecidos al plato que hoy comemos aquí en Argentina”, señala Diego Parra, CEO de La Dorita Parrillas. Como sea, es sabido que la carne frita logra una superficie crocante y un interior tierno y jugoso. Así las cosas, empanarla habría sido un paso elemental para proteger la capa externa de este bocadillo.

Mientras tanto, las oleadas inmigrantes que arribaron a nuestros suelos procedentes desde Europa, lograron acaso la máxima expresión para un platillo que parece ser innato en la cultura humana. Con huevo y perejil, pasada por harina y luego pan rallado, o doble huevo y pan rallado, con cortes autóctonos como nalga, peceto o cuadril, probablemente en ningún lado del mundo se coman mejores milanesas que en Argentina.

Fuente

lanacion.com.ar

Contacto

Completá el formulario a continuación para ponerte en contacto con nosotros.
Te responderemos a la brevedad.